KING CRIMSON - 'Islands' - 1971
Ya hace casi 30 años descubrí lo que hoy día me sigue emocionando: 'Islands' de King Crimson, título clave en la discografía del Rey, lo mejor de lo mejor. Una obra que sigo recomendando pese a los tiempos. Su primera edición fue en 1971, siendo un trabajo mal recibido y causando el abandono del grupo por parte del majestuoso Peter Sinfield. Una obra relajante, hermosa, donde el trabajo de Robert Fripp y Peter Sinfield nos llena de recuerdos, imágenes marinas, sensaciones inolvidables e indescriptibles. Ambientado en las islas Baleares, mezcla el misterio del mar, de las islas (sobretodo Formentera) el rock, la música clásica y el jazz; una combinación perfecta para los sentidos.
La obra empieza con una etérea 'Formentera Lady', un sensible tema donde destaca el saxofonista Mell Collins junto a los coros sensuales de mujeres que envuelven la atmósfera y te transportan al aire, obra de la soprano Paulina Lucas. 'Sailor’s Tale', es otro tema destacable de 'Island's con formato jazz. 'Ladies of the road' nos recuerda a una época de los Beatles, una canción groupe en donde el cantante Boz Burell parece el mismo Lennon en 'Abbey Road'. 'Prelude: song of the gulls' es un maravilloso adaggio tema instrumental. El álbum termina con un emocionante y bello 'Islands', perfecto cierre donde el final es volver a comenzar. Una obra que siempre digo que cuando la escuches cómodamente, con tu buen equipo de sonido, cascos, etc… la escuches con el corazón, los ojos cerrados y en completa tranquilidad, para ser transportado a una dimensión desconocida y que tu imaginación se funda con los sonidos perfectamente armónicos de este excelente disco de la historia del rock.
Comentario remitido por Xabie.



  LED ZEPPELIN - 'IV' - 1971
Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham en pleno apogeo creativo y musical, ¿les parece poco? ¿sí? Bueno, pues este es el disco que contiene la archiconocida y mil veces votada como canción más representativa del rock, la impresionante 'Stairway to Heaven' que bien pudiera resumir la variedad de estilos y la delicadeza con que Led Zeppelin siempre los supo mezclar en sus temas. Una banda y un disco que a pesar de haber pasado ya más de 30 años desde su publicación es imposible que pase de moda. No se me ocurre algo más alejado del concepto 'moda' en música que el trabajo de esta banda, siempre creativo, potentes rockeros, sutiles músicos folk y personalísimos compositores. Surgidos a finales de los años 60, Led Zeppelin se nutrió de lo más florido de cuantos músicos de estudio pululaban por un Londres que por aquel entonces era el centro indiscutible de la creación musical de la época. Además de la ya mencionada 'Stairway to Heaven', este álbum contiene otro de sus dos himnos más representativos, 'Black Dog' y 'When The Levee Breaks'. Un auténtico lujo de álbum que consagró a Led Zeppelin como depositarios de muchos de los valores más honestos del rock de los años 70 y gran influencia hasta nuestros días.



  LOLE Y MANUEL - 'Nuevo Día' - 1975
Un disco influyente donde los haya en el mundo del flamenco contemporáneo. Recogiendo toda la influencia de aquellos trepidantes en lo musical años setenta y en una Sevilla que bullía de jovenes e innovadores talentos nacidos en el seno de la comunidad gitana más tradicional en cuanto al cante, surgieron Manuel Molina, embarcado por aquel entonces en lo que sería el embrión de uno de los grupos más decisivos del panorama español de los setenta y gran parte de los ochentra, Triana, y Dolores Montoya. Ambos hijos de cantaores y tocaores renombrados, tuvieron el valor de reinventar el flamenco. No sólo en lo musical con la introducción de elementos eléctricos (hasta un mellotron, caso único en el mundo flamenco) sino en las letras con poemas escritos especialmente por José Manuel Flores y completamente alejados de la tradición iconográfica del flamenco más puro. El desgarro de Manuel en su cante, ciertamente poco ortodoxo pero no por ello exento de fuerza y sentimiento, y la belleza de la voz de Lole (¡y la guapura!) plasmaron en estos diez temas toda una nueva concepción de la música flamenca que poco a poco se iría conjuntando con un gran número de artistas de la época y sus personalísimos puntos de vista sobre este arte para llevar a cabo la revolución más pronunciada del flamenco en los últimos treinta años. Destacar de entre todos los temas el bellísimo y clásico 'Todo es de Color' magistralmente versionado años después por Triana, del que su bajista Manuel Rosa formó parte de los músicos de este 'Nuevo día', tan innovador como fresco en todos sus aspectos, incluyendo incluso un tema cantado en árabe, 'Sangre gitana y mora' por una Lole inspiradísima en una época donde la palabra, hoy tan de moda, mestizaje, aun no había entrado a formar parte ni por asomo del vocabulario de los críticos musicales.
Comentario remitido por Sr. Arrastrao.



  LOUIS ARMSTRONG MEETS OSCAR PETERSON - 1957
IM-PRES-CIN-DI-BLE. Un clásico que no podemos perder, en el que se fusiona el piano de Oscar Peterson con la característica voz y la trompeta de Satchmo. Una revisión de clásicos del jazz, más bien tranquila, pero impecable. Los músicos son todos de reconocida solvencia (Herb Ellis a la guitarra, Ray Brown al bajo y Luois Bellson a la batería, además de Peterson y Armstrong) y el CD incluye 4 temas que no incluía el LP original, resultando en 16 temas que nos ofrecen 70 minutos de música para recordar.

Como siempre, las versiones de temas de Cole Porter destacan sobre todas las demás, ya que en sí mismas son brillantes, interprételas quien las interprete. Lo bien compuesto, bien compuesto está. También los temas de los hermanos Gershwin resaltan especialmente entre los compositores de los 11 temas restantes. Así, las versiones de 'I Was Doing All Right', 'How Long Has This Been Going On', 'Just One of Those Things', 'I Get A Kick Out of You', 'Let´s Do It (Let's fall in love)', 'Makin' Whoopee' o 'You go to my head' nos hacen disfrutar, pese a ser temas que hemos escuchado infinidad de veces. O quizás justamente por eso, ya que la psicología nos dice que lo conocido nos hace sentir mejor que lo que desconocemos.
Comentario remitido por 2cool4u?.



  PAUL WELLER - 'Stanley Road' - 1995
Como el líder de The Jam, Paul Weller afrontó la banda británica más popular de la era del punk, influenciando a legiones de rockeros ingleses que se extendieron desde sus contemporáneos del MOD a The Smiths en los '80s y Oasis en los ' 90s. Durante los últimos días de The Jam, Weller desarrolló una fascinación con la Motown y el Soul, que lo condujo a formar el grupo Style Council en 1983. Mientras que progresó la carrera de Style Council, el interés de Weller en el soul se convirtió en una enfatización con el jazz-pop y la música House, que condujo eventualmente a la erosión gradual de su audiencia -- antes de 1990, Paul no podría conseguir un contrato en el Reino Unido, en donde lo habían adorado previamente como semi-dios. Como artista a solas, Weller volvió a la música del soul como inspiración, mezclandola con el progressive. Los temas de Weller en solitario eran más orgánicos y con mas raices que los de Style Council, lo que le ayudó a recuperar su renombre dentro de Gran Bretaña. A mediados de los -'90s, había lanzado tres álbumes acertados que fueron aclamados en Inglaterra, en donde las ventas de bandas como Ocean Colour Scene lo citaban como influencia. Muchos observadores reconocian que Weller era uno de los pocos veteranos del Rock que habían logrado permanecer vitales dentro de la segunda década de su carrera. La subida de Weller de nuevo a la cima no era fácil. Después de que Polydor rechazara el quinto disco de Style Council (no hay quinto malo), influenciado por el House en 1989, Weller rompió el grupo y perdió su contrato de grabación con la compañia. Durante los dos años siguientes, estuvo recluido mientras que mejoró su música. En 1991, lanzó 'Into Tomorrow' en su propia etiqueta independiente. Wild Wood, segundo álbum a solas de Weller, confirmó que el éxito de su principio en solitario no fue ningun golpe de suerte. Grabado con el guitarrista Steve Craddock de Ocean Colour Scene, Wild Wood era un esfuerzo más ecléctico y más ambicioso que su precursor, y fue saludado con criticas entusiástas. Weller apoyó el álbum con un tour extenso. En el final del viaje, Weller lanzó Live Wood en vivo a finales de 1994. Precedido por 'The Changingman,' que se convirtió en su decimoseptimo Top Ten, en 1995 Stanley Road fue su álbum más exitoso desde The Jam, vendiendo casi un millón de copias en el Reino Unido. En este punto, Weller decidió no aparecer en los Estados Unidos y canceló su viaje norteamericano. Por supuesto lo hacía tan bien en Inglaterra que no necesitó fijar sus vistas fuera del Gran Bretaña. Weller había sido reelevado a su estado como idolo, con la prensa demandando que él era el padre del prospero movimiento Brit-Pop, y artistas como Noel Gallagher de Oasis cantaban sus alabanzas. De hecho, mientras que ninguno de los dos artistas lanzó un álbum nuevo en 1996, la influencia de Weller y de Gallagher era sentida a través de la música de la escena británica. Weller volvió en el verano de 1997 con Heavy Soul. Modern Classics: Greatest Hits siguió un año más tarde. Heliocéntric apareció en primavera de 2000. Luego vinieron Illumination en 2002 y finalmente Studio 150 en 2004, este último como el eslabón perdido entre Stanley Road y Heavy Soul.
Comentario remitido por Koldo.



  PIXIES - 'Surfer Rosa ' - 1988
¿Alguna vez han experimentado agujetas en el cerebro después de oír un disco? Pongan este. Avisen previamente a los vecinos que en su casa no ocurre nada apocalíptico y denle volumen... Demoledores. Atrevidos. Rock sin concesiones, potente, poderoso, innovador, creativo, desvergonzado. Cualquiera de sus trabajos podría considerarse un clásico dentro de la escena rock indie de los años 80 y principio de los 90 aunque este 'Surfer Rosa',su segundo trabajo, reune una rotundidad y homogeneidad en la elección de los temas superior al resto de álbumes. Es pura locura creativa a pleno latigazo de guitarra eléctrica, bofetada de percusión, bajo a martillazos y la voz de Black Francis siempre presente en cada recoveco de todos los temas, recorriendo todos los registros, desde la suavidad asesina de pequeñas melodías hasta la más pura y demencial colección de berridos al micrófono. Temas como 'Bone Machine', 'River Euphrates', 'Oh My Golly!' (medio cantada en algo parecido al español) o la pegadiza y cruda 'Where is my mind?' hacen de este trabajo de los Pixies una fuente de inspiración y referencia ineludible para todas las bandas de finales de los 80.



  PIXIES - 'Doolittle' - 1989
Recordemos un disco clásico entre los clásicos de los míticos Pixies. Después del exitoso 'Surfer Rosa', la banda de Boston volvió a superarse con este genial álbum repleto de canciones extraordinarias. Antes de que Nirvana se comiera el mundo con 'Never mind', ya los Pixies habían descubierto la fórmula mágica que los de Seattle seguirían. Guitarras ruidosas que no desentonan en canciones muy melódicas, bruscos acelerones y parones en el ritmo de las piezas, letras surrealistas y caóticas, rabia no disimulada. Todo ello aderezado con una imaginación desbordada y un humorismo gamberro, más la particular voz nasal de Black Francis contrastando con los coros de Kim Deal.
En este 'Doolittle' encontrábamos temas acelerados repletos de energía como el primero, 'Debaser', 'Crackity Jones' y 'Wave of mutilation', otros más suaves como los divertidísimos 'Here comes your man' y 'Monkey gone to heaven', su canción-bandera, hasta el melancólico 'Hey'. Un muestrario de hasta 15 canciones irresistibles que encumbró al grupo en lo más alto del panorama 'indie' de finales de los años 80s y principios de los 90s. Y si bien dentro de este ámbito musical su éxito fue indiscutible y su influencia todavía perdura, no consiguió alcanzar un nivel de ventas masivo entre el público en general, algo que sí consiguieron otros que recogieron su testigo, como Nirvana, tal y como suele ocurrir.
También es de destacar el diseño del libreto que acompaña al CD, realmente exquisito. Reproduce numerosas fotografías de objetos herrumbrosos y combinaciones de elementos sin teórica relación para producir un efecto de sorpresa a lo Man Ray o Chema Madoz. Todo es perfecto en esta entrega de los traviesos duendecillos.
Comentario remitido por Sr. Enemigo



  RAMONES - 'It's Alive ' - 1979
Álbum grabado en directo en el Rainbow Theatre de Londres, la noche de fin de año de 1977. Y yo me pregunto: ¿se puede despedir el año de mejor forma que oír las campanadas a base de guitarrazos?. Este doble Cd, recoge 28 temas correspondientes a sus tres primeros trabajos -quizás sus álbumes más punks- y supuso el reconocimiento mayoritario de los Ramones y, para mucho de su público entre los cuales me incluyo sin rubor, la primera toma de contacto con la banda. Si no los conoces, quizás la mejor manera de descubrirlos sea escuchando este disco. Suena a Ramones por los cuatro costados, con el valor añadido de recoger toda la fuerza del directo. Si ya los conocías, este es uno de los mejores discos de su primera etapa, sin lugar a dudas. Pura energía, fuerza y velocidad encima de un escenario con el ritmo característico de los Ramones. En definitiva, un directo -con mayúsculas- imprescindible. Hey, Ho, Let's Go!!!.



  ROBERT JOHNSON
Veintinueve composiciones grabadas en pizarra en sólo dos sesiones. Dos fotografías. Este es todo el legado material que dejó Robert Johnson al morir en extrañas circunstancias con 27 años en 1936. De esta pequeñísima herencia, alimentada sin duda por el aura mitológica que creó su breve existencia, descienden en mayor o menor grado cualquier creación blues de nuestra época. Un compositor de técnica tan depurada e innovadora que parecía irreal y un tono y fraseo al cantar espectralmente cadencioso y llenísimo de matices y timbres que creó con tan escaso material grabado toda la estructura del blues que ha servido de base y espejo a intérpretes a lo largo de casi tres generaciones.

Nacido en un pequeño pueblo del delta del Mississippi e iniciado en la música blues desde muy pequeño, el joven Johnson alternaba su trabajo en las granjas de algodón con sus merodeos por localuchos y pequeños bares de negros intentando adoptar las poses y técnicas de aquellos oscuros bluesmen del Mississippi que se convertirían en su primera referencia, principalmente los legendarios Charlie Patton y Willie Brown. Después de pasar una temporada tocando en los campamentos de temporeros de algodón y sobre todo la armónica, ya que como guitarrista su talento era más que discutible, desaparece y vuelve al cabo de un año sorprendiendo a todos con su extraordinaria transformación. Y es aquí donde se inicia la leyenda de Robert Johnson. Unos dicen que desapareció para buscar a su verdadero padre, otros que para vender su alma al diablo en un oscuro cruce de carreteras por una destreza a la guitarra incomparable y ocho años para disfrutarla.

Tocar blues en el Delta en los años treinta era como ser negro dos veces. Música del diablo según los blancos y música para paletos y recolectores temporeros de algodón según los negros... nadie quería a un bluesman negro. Pendencieros, borrachos, puteros, siempre envueltos en peleas y crímenes. Asesinatos oscuros. Cuerpos que se pudrían abandonados bajo el porche de madera de cualquier casa a las afueras de un pequeño pueblo. Nadie los reclamaba, nadie los echaba de menos... Cuando Johnson llegaba a un pueblo para cantar, la mitad de los hombres se rendían a su talento de músico y la otra mitad lo aborrecía por su fama de mujeriego y borracho. Alcohol y mujeres principalmente ocuparon la temática de las composiciones de Johnson, donde tambien tenían cabida referencias al diablo y al blues mismo, todo a través de ese cerrado y extraño acento de Johnson, que no en pocas ocasiones dejaba la interpretación de sus letras a la imaginación del oyente.

Dicen que Robert Jonson tenía pánico al escenario y que la mayoría de las veces tocaba de espaldas al público y que una vez terminada su actuación salía disparado con unos pocos dólares en el bolsillo... dicen que llegaba a los pueblos de noche, tomaba una habitación en cualquier pensión de mala muerte o dormía en la calle. A la mañana siguiente empezaba a tocar su guitarra Kalazoon en puertas de bares o barberías esperando una oferta para tocar en esta fiesta o aquel bar de negros donde servían licores clandestinos y nunca ningún blanco ponía los pies excepto el sheriff y algunos de sus ayudantes para apalizar a un negro o dos...

La muerte de Robert Johnson con tan solo 27 años después de una actuación con el bluesman negro Sonny Boy Williamson en una tabernucha llamada Three Forks a las afueras de Greenwood... dicen que bebió de una botella de whisky abierta, dicen que Williamson le advirtió a Johnson acerca de beber de una botella abierta, dicen que Johnson replicó "nunca vuelvas a quitarme una botella de whisky de las manos, negro" Tres días después moría según el análisis forense de neumonía... no existen pruebas en el certificado de defunción. También se sabía del lío que mantenían Johnson y la mujer del dueño del local, una de tantas, se dice que la botella se la alcanzó el dueño del local y que contenía estricnina... Enterrado al borde de la autopista 51. Como en uno de sus temas... "enterradme al borde de la 51, así mi maldito espíritu podrá coger el autobús y largarse de allí".



  ROOF MUSIC - 'Take Five' - 2003
Hay una cosa que con algunas canciones a muchos nos gustaría hacer –o hemos hecho–, una recopilación de las versiones del tema en cuestión. Para eso parece estar Roof Music, una compañía alemana que ha editado varios discos de covers de canciones como Sunny, Summertime, Light My Fire, Fever o el presente Take Five.
Este tema que compuso el saxofonista Paul Desmond para el Dave Brubeck Quartet en el que militaba, se grabó con la letra escrita por Lola Brubeck, la esposa del genial pianista, cantada por Carmen McRae. En contra de la reglas de la industria musical fue la versión instrumental original la que alcanzó un gran éxito, siendo el primer 'disco de orO' del Jazz. El título tiene que ver con la duración del tema original (5'23'') y se hace eco de la expresión americana para iniciar una pausa en el trabajo: 'OK everyone, let's take five'.
Entre las versiones del disco destacan con brillo especial la de The Specials, con su ska elaborado y con mucha reverberación (como en Ghost Town), la del cuarteto con Carmen McRae a la voz o el original con el solo de batería de Joe Morello, para el que Desmond dijo haber compuesto el tema, aunque todos los demás instrumentos bordan el trabajo. Asimismo, destacan las versiones de JazzKantine en clave AcidJazz total, la de Quincy Jones y su estilo bigband, la reggae-ska de los Young Lions, la de Sydney Youngblood y la de Helge Scheneider, ambas con voces muy peculiares que más bien parecen de cabaret y la versión del duo George Mgrdichian & Menachen Dworman, en una versión que te hace sentir en la Kasbah dado su mestizaje flamenco-norteafricano.
'Won't you stop and take a little time out with me, just take five. Stop your busy day and take the time out to see, I'm alive...'
Comentario remitido por 2cool4u?



  SAM COOKE - 'Live at the Harlem Square Club' - 1963
No importa cuantas veces haya uno escuchado esta grabación. Ni que afuera estemos en el más crudo de los gélidos inviernos polares. Ni que vayamos arrastrando a base de pastillitas de colores una depresión de esas malages y saborías. Ustedes denle volumen al equipo y dejen que el bueno de Sam les pegue cuatro bocinazos a ritmo de Soul cañero con los arreglos justos y entre los desmayados gemidos animales de una sudorosa audiencia que abarrotaba el emblemático teatro cuadrado en pleno corazón de Harlem. ¡Menuda grabación! Esto sí que es un disco en directo, crudo, bestialmente energético y desprovisto de cualquier tipo de arreglo que no sea la propia excitación de un momento mágico e irrepetible y la participación enfervorizada de un público, que a modo de misa gospel, va impregnando la atmósfera de palmas y cánticos y oh yeas y alaridos tribales. Uno empieza a sudar y a agitarse nada más empezar a sonar el primer tema. Y cuando llega el 'Bring it on Home to Me' mejor que anden preparados. Con una introducción puro soul, y una descarga rítmica increíble, y una voz como jamás se ha vuelto a escuchar encima de un escenario, se alcanza una catarsis entre los músicos y el público tan extraordinaria que al oírla parece como si todos estuviéramos en Harlem, ese día de Verano de 1963, sudando, brincando y vociferando al ritmo de una de las grabaciones más químicamente puras que nunca he tenido el placer de escuchar.
Comentario remitido por Sr. Arrastrao



  THE SMASHING PUMPKINS - 'Mellon Colie and the Infinite Sadness' - 1995
Sin lugar a dudas este no es, ni de lejos, el mejor disco de la banda. Ese honor lo tiene 'Siamese dream'. Sin embargo, sí marca un punto de cambio... y yo diría que de fin de trayecto. Buenas canciones como "Tonight, tonight", "1979" o "Bullet with butterfly wings" que te hacen amar al grupo, a Billy Corgan, y hasta a Billy Gates si escuchas el disco desde tu pc. Puede parecer un disco desigual, con altos y bajos portentosamente entrelazados. Lo que está claro es que no es un disco lineal y por supuesto el grupo tampoco. Ahí está la gracia!



  THE SMITHS - 'The Smiths' - 1984
Llegados en una etapa dominada por el estallido del pop sintetizado y el post-punk melancólico, el inicio de los Smiths era el principio que apoyaba una nueva era. A vuelapluma, el sonido de Smiths no era radicalmente diferente del británico tradicional de las guitarras pop -Johnny Marr hacia que las guitarras fueran pegadizas y melódicas- pero era realmente una subversión asombrosa de la forma, dando la vuelta a la estructura de adentro hacia fuera. Muy pocas de las canciones siguieron la estructura convencional del verso-coro, con todo, eran absolutamente melódicos dentro de su propia identidad. El songwriting inventivo de Marr fue hecho más original e innovador por la forma de hacer y las letras de Morrissey. Escribiendo sobre asuntos poco convencionales, desde la homosexualidad ('Hand in Glove') al maltrato y al asesinato de los niños, Morrissey tenía un punto de vista irónico, ingenioso que fue acentuado por su voz desequilibrada, que se movería desde lo lírico a un gañido en cuestión de segundos. Mientras que la producción de Smiths es un poco primitiva, las canciones son vitales, desarrollando una nueva yúnica voz dentro de la música popular. Aunque Smiths continuó mejorando a lo largo de su carrera, su principio sigue siendo vivaz y emocionante.
Comentario remitido por Koldo.



  STEVE COLEMAN - '15 Albums'
Para continuar con la política de incidir sobre la música copyleft, de esa que te puedes bajar tranquilamente sin problemas morales pues su autor así lo permite, esta vez traemos al señor Steve Coleman que de los 25 trabajos de su discograía libera unos 15 completos y temas sueltos del resto para que te los descargues sin piedad y disfrutes del instinto innovador y arriesgado de su música. Siempre rodeado de jovenes talentos y colaborando con los no tan jóvenes en otros proyectos, escribe un manifiesto en el que explica el por qué de su decisión de apoyar las licencias copyleft Creative Commons. Su 'estilo', M-Base, tiene origen en el jazz, evidentemente, pero pasa por el hip-hop a través de conceptos como el Great Black Music (avant-garde negro) de los Art Ensemble Of Chicago (otros de los chalados más geniales del jazz). Ha tocado de todo y lo que no se lo inventa, un auténtico culo inquieto en la búsqueda de distintos horizontes: rapsodia vocal sobre improvisación instrumental, caps de poliritmos de base africana que empujen al baile... M-Base no es un estilo musical realmente, es un estado mental, es una observacion cubista de la vida aplicada a la música.
¿Has entendido algo? es igual, escucha su trabajo que es lo que cuenta. Aquí puedes encontrar la biografía completa de Steve Coleman y para descargarte sus trabajos pasa por aquí.
Comentario remitido por Defunkid



  TOM WAITS - 'Rain Dogs' - 1985
Un borracho en la puerta de un teatro. Un cantante negro vendiendo su voz por unas pocas monedas. Una puta que pide con voz cascada la última copa. Todas esas voces son las de Tom Waits. Todos esos tonos, sensaciones y colores unidos en este disco que significó un punto y aparte en la carrera de Tom Waits, alejándolo casi definitivamente de sus raices bluessy, folky y de jazz de localucho sudado. Un universo bukowskiano de compleja y acída sátira en sus letras, otro de los innegables talentos de Waits, y música arriesgada, innovadora y opresivamente fresca. Con el apoyo de excelentes músicos y una imaginación musical sin límites, Tom Waits construye un verdadero universo sonoro de estilos (desde el el jazz navajero de "Walking spanish" hasta el country más salvaje de "Blind Love"), respetando en lo formal los estilos aunque tiñéndolos de su personalísima impronta. Es esta impronta y genuinidad lo que Tom Waits vuelca en esta grabación de¡1985!. Recuerden la lista de éxitos de aquel año y después de oír entero "Raindogs" pregúntense de que extraño planeta surgió este extraordinario artista.



  TONY SCOTT - 'Music for Zen Meditation' - 1964
Este es un trabajo muy particular, puesto que une al clarinetista de Jazz Tony Scott con dos grandes maestros de la música tradicional japonesa, Shinichi Yuize (koto - harpa de tabla) y Hozan Yamamoto (shakuhachi - flauta de bambú). El disco, más que sujeto a la rígida escuela de la música tradicional japonesa, sin embargo, se vincula con la escuela china, anterior (también en la práctica del Zen), mucho más espontánea y, por lo tanto, más fácilmente ligada al espíritu improvisador del jazz. Quizás, por esto, el sonido -muy suave a lo largo de todos los temas-, fluye con total naturalidad, como en algunos monasterios Zen todavía lo hace como alternativa al canto de los monjes.
Poco más se puede decir de este disco, cómo del Zen. No es un disco fácil, pero es una auténtica joya recuperada por Verve Records que nos demuestra como el jazz, la música, la cultura, puede unir distintos pueblos, religiones y maneras de ver y vivir la vida. Si se practica la meditación, obviamente, el disco es un complemento perfecto para tal fin.
La mejor descripción la tomaré de una de las opiniones de mi mujer: 'Evoca un agradable paseo por un camino'. Digo yo: ¿sabría ella que Steve Jobs, entre otras frases que puso en la zona donde se desarrollaba el Macintosh, colocó una sentencia que decía 'El Camino es la Recompensa'?
Comentario remitido por 2cool4u?



  PJ HARVEY - 'Dry' - 1992
Once suaves puñaladas eléctricas en el disco de debut de una británica Polly Jean Harvey de aspecto engañosamente frágil y que armada sólo con una guitarra y su sugerente voz, y escoltada únicamente por el bajo de Stephen Vaughan y la batería de Robert Ellis, consigue un sonido crudo y afilado a la vez que un poderío rítmico como pocas veces se le ha concedido a la guitarra. La pureza del rock más indie pasado por el oscuro filtro de esta espiritual musa perdida en historias de desamor, sexo, soledad y apasionados desencuentros. Un disco hasta cierto punto rompedor por cuanto la irrupción en escena de Pj Harvey, surgida de los ambientes literarios más selectos de Inglaterra y que pronto abandonó sus estudios en escultura para convertirse en la más prometedora compositora de la escena indie de principios de los 90. A la frescura inicial de esta grabación hay que añadirle unas composiciones impropias por su madurez y honestidad además del soberano despliegue energético a lo largo de todo el álbum.



  U2 - 'War' - 1983
Desde la portada nos mira un niño de ojos enormes que sostiene sus manos en la cabeza, rindiéndose. Primer golpe. Pones el disco, y suena el redoble del "Sunday, bloody sunday". Segundo golpe, y a la lona. Ese suele ser el procedimiento con el que se toma contacto por primera vez con uno de los discos míticos de U2, cuando éstos aún tenían cosas que decir. Se trata de un álbum intenso, arrebatado por momentos, elaborado con pasión y sinceridad. Como anuncia en el título, las letras de varias canciones tratan sobre la locura de la guerra y sus consecuencias. Y, sobre todo, este trabajo contiene dos de los himnos de todos los tiempos de la banda: el mencionado "Sunday, bloody sunday" y "New year's day". Pero el resto de los temas no están de relleno, sino que también son muy destacables "Seconds", "Like a song" o "40". Además, podemos disfrutar del efectismo de The Edge en muy buen estado de forma. Personalmente no es mi favorito -continúa relatando el Sr. Enemigo- pero sí uno de los más importantes del grupo, por todo lo que representó. No es mala idea rescatar este disco para recordar los tiempos en que a los U2 se les calificaba de iluminados, sí, pero tenían su capacidad creativa a tope.



  VINICIUS DE MORAES - 'La Fusa' - 1970
Otro gran disco en directo aunque este con su pizca de trampa. Inmerso en la exitosa representación de su espectáculo 'La Fusa' en el famoso Café Concert bonaerense que ya duraba dos años, Vinicius se decide a recoger en disco el fantástico ambiente que acompañaba a cada representación, pero a última hora y receloso de sus capacidades vocales, se decide recoger en vinilo, tocando en directo, pero en un estudio de grabación con un público compuesto en su gran mayoría por músicos y allegados del artista. Con la colaboración de Maria Creuza (preciosa su interpretación en el tema 'Tomara') y Toquinho a la guitarra, este disco se ha convertido con el paso de los años, si no en el que más, al menos en uno de los más representativos de la música brasileña contemporánea con joyas inmortales como la archiconocida 'Garota de Ipanema', 'Samba en Preludio', 'Minha enamorada' o 'Catendé'. Fue tal el éxito obtenido con esta grabación que más tarde se repetiría la experiencia pero con Maria Bethânia sustituyendo a la Creuza. Ambos discos fueron editados como una edición doble en 1996 y constituyen la mejor introducción y homenaje posible a la música brasileña.
Comentario remitido por Sr. Arrastrao



 

VIOLENT FEMMES - 'Violent Femmes' - 1983
¿Quién hubiera pensado que se podría debutar en el feroz show bussiness de los ochenta ridiendo un homenaje al punk tardío con sólo una guitarra acústica, un contrabajo y una batería? Pues evidentemente ellos: Gordon Gano, Brian Ritchie y Victor de Lorenzo. 10 temazos como 10 soles paridos y ejecutados a inmisericordes golpes de talento por estos, por aquel entonces, jóvencísimos músicos de Milwakee en un debut musical que causó auténtica sensación por sus grandes dosis de originalidad y por supuesto calidad en las composiciones. Y fuerza. Vaya si le pusieron ganas a este trabajo. Temas como 'Add it Up' con su tranquilo comienzo con la voz de Gordon Gano de referencia y un crescendo maravilloso acabado en plena orgía de estruendo acústico y vocal, aun me siguen provocando al oírlo, ganas de acabar el tema dándome de cabezazos contra la pared.



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