EL MISTERIO DESVELADO

Plunio el Eremita (o el Ermitaño según otros autores) es por desgracia una de las figuras más oscuras de la historia de la filosofía, pese a los múltiples esfuerzos por arrojar algo de luz sobre su vida y obra. Numerosos trabajos de investigación no han desvelado completamente el misterio que envuelve a sus orígenes y gran parte de su obra. Pese a ello, el reciente descubrimiento de un gran volumen de correspondencia entre Plunio el Eremita y Alberto el Grande ha abierto puertas insospechadas en la investigación.

En un esfuerzo sin precedentes en el Ciberdespacio, investigadores del Colectivo artesonado y de la Cooperativa Cultural La Bondiola han unido fuerzas para desvelar los misterios que encierran estos dos filósofos. En estas páginas encontrarás toda la información que nos ha sido posible recopilar sobre Plunio el Eremita, mientras que la investigación de la Academia de Ciencias del Lago Logan sobre Alberto el Grande está disponible en La Bondiola.



SU INFANCIA

Lo primero que llama la atención es la ausencia total de datos en referencia a su lugar y fecha de nacimiento. Ninguno de los estudios consultados logran dar siquiera una localización o una fecha aproximadas. Todo ello agravado con la dificultad que supone buscar sus orígenes al ser huérfano, pues tampoco existe ningún tipo de vestigio sobre quienes fueron sus progenitores, ni familiares más cercanos. Por lo tanto es nuestro deber aclarar que lo que se ha escrito sobre su infancia, en la que se dicen cosas cómo que fue maltratado por una abominable madrastra, podemos afirmar categóricamente que es falso ya que no existen pruebas científicas que así lo atestigüen.


PRIMEROS ESTUDIOS

La primera referencia documentada que tenemos pertenece a la Universidad de Wolfengstraf donde Plunio cursó estudios de Química, Astronomía, Lenguas Romances, Religión y Filosofía, asignaturas estrechamente unidas en esos tiempos. Se le supone una edad de dieciséis años y durante ese tiempo poco más se sabe de su vida, excepto la relativa al estudio de estas materias. Pese a ser uno de los alumnos más destacados, hay claros indicios de que no logra acabar su carrera y abandona la institución en los primeros años.

Incluso hay fuentes que citan una detención por embriaguez y proclamar gritos obscenos contra la figura del cardenal, como detonante de la expulsión de la prestigiosa universidad, aunque esta información no ha logrado ser suficientemente contrastada en ninguno de los trabajos consultados. Nuevamente un manto de duda cubre nuestras ansias de saber.


Plunio el Eremita
Museo de Voltina

Tras un oscuro periodo de tres años del que no tenemos noticia alguna de su paradero, volvemos a tener referencias de Plunio en la ciudad de Voltina, sede en aquella época del pensamiento libre y punto de reunión de todos aquellos que aspiraban a cambiar las ideas de ese siglo. Bajo la tutela de Guillermo XV el Escolástico, se reúnen todo tipo de pensadores y artistas creando el caldo de cultivo ideal para desarrollar el que años más tarde sería conocido como Período Escolástico. Es en esta época cuando Plunio amplía sus estudios de Botánica, Bailes de Salón, Escultura, Canción Lírica, Jardinería, Cálculo, Maquillaje y Física junto a los grandes filósofos y artistas más destacados del momento.


LA ALQUIMIA Y LO OTRO

Forjada ya su formación teórica en las principales asignaturas, Plunio entra a trabajar de aprendiz en casa de Tadeus Hofner, conocido alquimista e influyente noble en la corte de Guillermo XV el Escolástico. Bajo la tutela de Tadeus se adentra en el mundo de la alquimia, convirtiéndose en poco tiempo en su persona de confianza y depositario de los secretos profesionales.
Al ser Plunio huérfano desde su más tierna infancia, la figura de Tadeus, amén de mentor y maestro, pasa a ser la del padre añorado. Otras fuentes apuntan a que es Luvia, la mujer de Tadeus, la que en realidad acoge a Plunio como un hijo dado que el matrimonio no tenía descendencia.

El Profesor Luvarnoff apunta en un reciente trabajo para la Universidad de Broniek, que Plunio es acogido en casa de los Hofner gracias a las incursiones nocturnas en la alcoba de la señora de la casa. De esta manera la iniciación de Plunio en casa del alquimista abarcaría todas las artes de la vida. Prácticas incluidas.



El alquimista Tadeus Hofner
Grabado anónimo - Colección privada




CORRESPONDENCIA CON ALBERTO EL GRANDE

De este feliz período datan sus primeras cartas con otra gran figura del pensamiento libre: Alberto el Grande. Ambos mantienen a lo largo de su vida una copiosa correspondencia que por fortuna ha llegado bastante intacta hasta nuestros días. Gracias a estas cartas conocemos mucho más la parte humana de Plunio, siendo la principal fuente de documentación de su vida. Pese a que ambos amigos utilizan numerosos signos cabalísticos en sus escritos, se han podido traducir gran parte de los textos y los originales que se conservan están en relativo buen estado. Es por ello que podemos deducir incluso rasgos físicos de su persona, lo que piensa, sus emociones, sus sueños y gran parte de su andar diario en el trabajo y en la agitada corte de Guillermo XV.


Plunio el Eremita
Óleo sobre tabla
Citando como fuente esta correspondencia podemos afirmar que Plunio en lo relativo a su aspecto era de complexión fuerte y bastante alto para su época. De mirada astuta y profunda, pelo y barba poblados, orejas prominentes, manos anchas y andar cansino cuando no lento. Gustaba de vestir holgado y de colores oscuros pero siempre acorde con las últimas tendencias de la moda.

Incluso sabemos con seguridad que tenía cierto éxito entre las damas de la corte y estaba muy bien considerado en ese círculo por la tutela del alquimista Hofner, su gran mentor. Quizás la gimnasia amatoria practicada en la alcoba de la Sra. Hofner le era de gran ayuda a la hora de conquistar otros aposentos de damas y cortesanas de la época.


PLENITUD FISICA Y EMOCIONAL

Se tiene constancia documental que durante ese libertino período Plunio tuvo relaciones con la Baronesa de Trevorn, Madame Courfut y su cuñada, la ardiente Duquesa de Vertevere, las tres hermanas Trewirns, la esposa del canciller Bahuman, la mulata esposa del Virrey de Ayaquil, la madre y la sobrina de Elisa Pitiurf, así como numerosas cortesanas y sirvientas de la casa. La correspondencia entre estas mujeres demuestra que Plunio era un gran amante y que muchas noches podía satisfacer las demandas de varias de ellas, sin que ninguna notara decaimiento físico.
Pese al duro trabajo durante el día en el taller de Hofner el alquimista y las incesantes incursiones nocturnas en las alcobas de media corte, la correspondencia de Plunio denota una felicidad fuera de toda duda. Su amor por la vida, las mujeres y las fiestas es una constante en sus escritos con Alberto el Grande durante un largo período de tiempo. Pero esta feliz etapa se ve truncada cuando Plunio conoce a madame Piñom y su vida tomará otros derroteros hasta el momento desconocidos. Que perra es a veces la vida cuando en medio del soleado devenir de los hechos nos coloca ,de pronto, una nube gris que empañará nuestra felicidad futura. Pero no adelantemos acontecimientos. Sigamos.


SU GRAN AMOR

Con el transcurrir del tiempo, Plunio logra ser aceptado en la corte como un noble más e incluso su alteza llega a distinguirlo como su asesor personal. Hay que hacer notar que esta rápida ascensión a puestos relevantes se ve favorecida gracias a una curiosa habilidad que posee desde la infancia. De sobra es conocida por toda la corte su destreza en ejecutar toda suerte de juegos malabares con su pene. Es por ello que no hay fiesta que se precie, que no cuente con la presencia del ya conocido alquimista. Desgraciadamente no se han encontrado documentos gráficos de la época que atestigüen esta afirmación y nos tenemos que ceñir a los relatos oficiales.

Citamos a continuación a Bellvesur, cronista oficial de la corte y uno de los más reputados y fidedignos escritores del momento, que nos relata con maestría y sobriedad, el primer encuentro entre madame Piñom y Plunio:
'..y justo en el momento álgido de su número final, cuando Plunio mantenía en equilibrio sobre su miembro erecto una jofaina llena de agua, sus miradas se cruzaron. La pequeña, pero atractiva figura al fondo de la sala, cautivó su atención haciéndole perder la concentración con la consiguiente caída de la jofaina y regocijo de todos los presentes. La damita vestida de arlequín logró ser el centro de atención para nuestro libertino amigo, pese a estar rodeado de las más bellas damas de la corte, engalanadas para la ocasión.'





Bellvesur el cronista
Temple sobre tabla


Tras aquella visión, nuestro héroe no descansará hasta conquistar el corazón de la anhelada Piñom. A través nuevamente de la correspondencia con su amigo Alberto podemos constatar el desespero que ha anidado en el corazón del ya reconocido alquimista y filósofo de la corte. Dejemos que sea él mismo el que nos relate sus emociones a través de una de sus cartas en el críptico lenguaje propio de los alquimistas:

'Amantísimo Alberto, grande sos y saludos vos. Como saber bien, través a de mi último escrito he prendado mío de una dama cual mis ojos nunca vieron nunca verán jamás. Bella es, muy bella es, no tan como damas corte antes me hicieron palpitar corazón miembro mío. Ya no hay comer, dormir tampoco y trabajo ya no llenar me mi tiempo como antaño sabes. Mía será pues persigo a ella día noche.'

A partir de ese primer encuentro la vida de Plunio corre pendiente abajo sin que pueda hacer nada por evitarlo. Poco a poco va perdiendo interés por sus investigaciones y es despedido del taller de Hofner con gran pena por parte de su mujer. Igualmente comienza a caer en desgracia en la corte pues la damas, que antaño veían complacidos sus calenturas por el presto Plunio, ahora andan malhumoradas por la falta de atenciones. Y todos sabemos que no hay nada más peligroso en la corte que perder el favor de una amante despechada



FIN DE UNA ETAPA GLORIOSA

Este lento pero inexorable declive de la figura de Plunio el Ermitaño concluye con su desaparición a los pocos meses de este suceso. Pese a los esfuerzos de muchos estudiosos del tema, no se conocen bien las causas de este retiro voluntario. Ese amor no correspondido truncó una carrera prometedora.
Hay quien apunta que Madame Piñom se vio forzada por parte de sus tíos a abandonar el país con rumbo desconocido pues estaba embarazada. Una segunda teoría en boga apunta a que la citada señorita era sordomuda por lo que nunca puedo expresar sus sentimientos ni corresponder a su amor. Hay otros en cambio que se inclinan más por la teoría de que la bella dama era en realidad un eunuco de Siam, llevado a la corte por Clarterius, el rival más directo de Plunio, para defenestrarlo.
Sea cual sea la causa cierta, comienza aquí la última etapa documentada de Plunio, donde dolido en lo más profundo de su amor, se retira del mundanal ruido y desaparece, sin dejar rastro alguno, hasta el fin de sus días.




La cueva de Plunio
Pr. Kempler - Universidad Lago Logan
LA CUEVA DE PLUNIO

La historia de Plunio podría haber acabado aquí, pero gracias a labor de investigación dirigida por el Profesor Kempler de la Cátedra de Espeleología Histórica de la Universidad del Lago Logan, a principios del siglo XIX pudo ser descubierta la cueva donde Plunio pasó los últimos años de su existencia.

Es en esta amplia oquedad donde, tras el desafortunado incidente, se retiró herido de amor y nos legó sus más bellos escritos como fuente de sabiduría para generaciones venideras. Esta gruta natural, situada en el Macizo de Montornelli, fue descubierta casualmente por tres niños pastores que estaban buscando una oveja perdida. De repente uno de ellos cayó en una grieta y por azares del destino descubrió una amplia caverna que más tarde sería llamada la Cueva de Plunio.

Los análisis efectuados por el equipo del Profesor Kempler confirman, más allá de toda duda, que es la cueva donde Plunio pasó los últimos años de su existencia. Los restos encontrados, así como las curiosas pinturas que adornan las paredes corroboran esta afirmación. El laborioso estudio efectuado afirma que la cueva estuvo habitada durante tres años por el alquimista y que sobrevivió durante este tiempo a base de raíces y frutos recolectados en los alrededores.

Lo que más llamó la atención de los científicos fueron las pinturas que decoran todas las paredes de la cueva a su derecha reproducidos en la instantánea del Profesor Kempler. En un primer momento se creía fueron realizadas por los primeros pobladores de la cueva, pues la temática de las mismas es similar a otras encontradas en yacimientos prehistóricos.

En un primer análisis se pueden apreciar las típicas manos, propias de la época, pero un estudio más detallado de los pictogramas desveló sorprendentes imágenes, como se puede apreciar en la fotografía adjunta. Análisis posteriores datan éstas en época más reciente, que coincide en el tiempo con la de Plunio. El motivo que decora el interior de la cueva no fue correctamente interpretado hasta que los escritos encontrados fueron traducidos. Rogamos al lector una detallada y minuciosa lectura de los mismos para comprender esta afirmación, aunque un estudio de la imagen pueda darle algunas pistas sobre el origen de estas pinturas.


Pinturas de la cueva de Plunio
Pr. Kempler - Universidad del Lago Logan


Mano incorrupta
Ermita de San Plunio
Entre los restos encontrados en el interior de la cueva destaca también el hallazgo de una mano incorrupta que en un primer momento se supuso correspondía a Plunio. Gracias a la más moderna tecnología de nuestros días -láser trópico, espectrógrafo y fotocopias en color- se ha podido comprobar que la mano encontrada fue erróneamente adjudicada al alquimista.


La teoría más fervientemente defendida es que corresponde a su gran amigo Alberto el Grande, aunque se desconoce porqué motivo fue encontrada en una hornacina natural de la Cueva de Plunio. Los detractores de esta idea alegan que los grabados muestran siempre a Alberto el Grande con ambas manos, mas no es improbable que los artistas que lo retrataran falsearan la realidad como en otros casos documentados. Además, no es descabellado pensar que siendo Alberto uno de los más grandes magos de la historia, logrará mediante conjuros regenerar su mano amputada.
Pese a la controversia suscitada en torno al enigma de la mano incorrupta, hoy en día se la venera con devoción en la pequeña ermita construida por los creyentes del lugar, e incluso se ha abierto un proceso de beatificación en el Vaticano para elevar a los altares a San Plunio como patrón de los alquimistas y filósofos.



SUS OBRAS

Hasta aquí la biografía de este gran pensador, filósofo y alquimista que fue Plunio el Eremita. Ojalá nuestro esfuerzo en recuperar a esta gran figura del pensamiento se vea recompensado con la difusión de su obra, dados sus valores ejemplarizantes para generaciones venideras ansiosas de saber.

Entre los principales descubrimientos efectuados en la llamada Cueva de Plunio, figuran sus famosos Escritos apócrifos, extenso texto redactado en forma de bellos sextetos. Obra culmen de la filosofía de Plunio que ha salido a la luz tras años de desconocimiento y que en breve podremos mostrar a nuestros lectores tras un largo y complejo proceso de restauración.



Monumento a Plunio
Vía Postan - Voltina




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