Pónganse las batas blancas que verán al fondo de la sala y acompáñenme porque vamos a diseccionar una letra y ver unas definiciones básicas.

Llamamos 'altura de la x' al principal rasgo que nos va a definir a cada tipografía. Por encima de la línea superior estarán los caracteres ascendentes (f, t, l, d, h, b) y por debajo de la línea base, donde fluye el texto, encontraremos los descendentes (g, j, q, y, p). El interlineado nunca debe ser inferior al tamaño de la letra para evitar que caracteres ascendentes y descendentes de líneas consecutivas se solapen.



  Tipografías con una altura de la x grande van a parecer de mayor tamaño que otras del mismo cuerpo. Igualmente lo que se denomina 'ojo' de la letra va ser una característica decisiva a la hora de determinar su correcta legibilidad.

La anchura de un carácter comprende no sólo el carácter en sí, sino también su espacio lateral, por lo tanto el kern y el track que veremos a continuación, también modifican la anchura de los caracteres, al modificar su espacio lateral.
Hay otra serie de conceptos, pero basta su mención para conocerlos: brazo, hombro o pie.


   


  En este capítulo veremos como alterar la percepción visual de un texto sin cambiar su tipografía, solamente modificando varios parámetros como son:
- El leading o interlineado.
- El tracking o ajuste entre caracteres.
- El Kerning, ajustes particulares entre pares de caracteres.
- Los distintos modos de alineación del texto.


  El leading o interlineado define el espacio entre las líneas de texto y determina en gran parte su correcta lectura. Como regla general el interlineado deberá ser aproximadamente un 20% mayor que el tamaño de la fuente. Por ejemplo, para un texto de 10 puntos el leading debería ser de 12 puntos, pero siempre teniendo en cuenta que los requerimientos variarán según el texto y la fuente.

En el ejemplo pueden ver un texto compuesto en Times 14 con un interlineado de 12, 16 y 18 puntos. Pese a tener la misma longitud de texto, la densidad y legibilidad varían.


  El tracking afecta al espaciado entre letras (set) o palabras y se utiliza para alterar la densidad visual del texto, actuando globalmente sobre toda la tipografía. Como regla general, cuanto más grande sea el cuerpo más apretado deberá ser el track. Un set uniforme nos proporcionará un color homogéneo del texto y una mayor legibilidad.

En el ejemplo, seguimos con Times 14 puntos y hemos variado el set en -10 en el primero, sin modificar en el segundo y +10 en el último. Aunque pueda parecerlo, el interlineado no ha sido modificado.


  El kerning es similar al tracking sólo que se aplica a determinados pares de caracteres para mejorar su legibilidad. Tanto el track como el kern se miden en unidades relativas al tamaño en puntos de los caracteres. En las imprentas tradicionales, cada letra venía encuadrada en su cajetín por lo que al imprimirla dejaba una zona vacía a su alrededor.

En ocasiones coinciden dos letras que hacen que el espacio resulte excesivo para la correcta legibilidad. Usualmente deberemos corregir el kern cuando aparezcan juntas la T, A, V, I y la O, tal y como vemos en el ejemplo.


 

El texto puede alinearse de cuatro formas: a la izquierda, a la derecha, justificado y centrado. El alineado a la izquierda es el más natural y dado que las líneas terminan en diferentes puntos, hacen la lectura más legible, al contrario que la alineación a la derecha.

El texto justificado, es decir, alineado a derecha e izquierda, es estéticamente agradable siempre que el espacio entre letras y palabras sea uniforme y evitemos los típicos huecos llamados 'ríos'. Las alineación centrada otorga al texto una apariencia muy formal pero debe evitarse para textos largos.



   


 

Una aproximación al porqué de la 'guerra tipográfica' entre Arial y Helvética.

La fuente Helvética es un icono de la escuela suiza desarrollada en los años sesenta por la fundición Linotype y usada profusamente desde entonces gracias a su simplicidad de líneas, siendo una fuente casi perfecta que se podía usar para todo. 'Cuando dudes, usa Helvetica' fue una regla general. En los 80, Adobe desarrolló el lenguaje PostScript incluyendo la Helvética como una de las fuentes básicas incluidas en cada paquete y comprando las fuentes a las fundiciones originales.



 

Pero existían dos tipos de fuentes PostScript: Tipo1 y Tipo3. Las primeras incluían 'hints' que mejoraban la calidad final. Adobe difundía información sobre la producción del Tipo3 pero guardaba la tecnología superior del Tipo1 para conservar el mercado de gama alta.

Ante esta situación, Apple y Microsoft desarrollaron una alternativa a Adobe. Mientras Microsoft trabajaba en TrueImage, Apple desarrolló TrueType, un formato más abierto y compatible con PostScript, pero no dependía de él, por lo que obligó a Adobe a desvelar los secretos del Tipo1.



  Al mismo tiempo, se desarrollaron programas para competir con el PostScript de Adobe y que se vendían con copias de las fuentes, ya que las originales eran propiedad de los socios de Adobe. Uno de ellos incluía ,desarrollada por Monotype, la Arial como alternativa a la Helvética. Al tener las mismas proporciones, era posible sustituirla cuando un documento requería Helvética. Cuando Microsoft hizo de TrueType el formato estándar para Windows 3.11 optaron por utilizar la Arial porque era más barata y la mayoría de la gente no notaría la diferencia ni se preocuparía por ella.


 

Apple también hizo estándar el TrueType al mismo tiempo, pero incluían la Helvética, no la Arial, y le pagaron los derechos a Linotype. Windows 3.11 tuvo mucho éxito y por lo tanto ahora la Arial está en todas partes, un efecto secundario fruto del deseo de evitar pagar los derechos de licencia.

La situación actual es que la Arial ha reemplazado a la Helvética y se ha convertido en una fuente estándar principalmente porque Microsoft la incluye con todo su software.
En las ilustraciones adjuntas podrán ver la gran similitud y algunas diferencias entre ambas tipografías.



   


 

Ante la gran variedad de fuentes tipográficas que hay en el mercado y conociendo la amplia gama de variaciones que podemos efectuar a cada una de ellas, nos surge la inevitable pregunta de qué tipografía elegir.
Veamos ahora unos simples consejos que nos ayudarán a decidirnos.



  Recuerden esta máxima: la elección del tipo más adecuado depende en gran medida del mensaje al que va enfocada la composición.

O dicho de otra manera, la tipografía debe componerse de forma que sea agradable de leer y que esté íntimamente relacionada con el objetivo del mensaje y con el público al que va dirigido.
Teniendo en cuenta que la tipografía es un elemento gráfico más, está sujeta a las normas de la teoría del color y a las normas generales que aplicamos en el diseño.


  Cada mensaje publicitario lleva implícito un determinado tipo de letra. No elegiremos la misma tipografía para redactar un texto sobre compresas que el texto que acompañe un anuncio sobre una sierra mecánica. Las palabras evocan imágenes y siempre podemos reforzarlas mediante el uso de un tipo que refuerce ese mensaje.

En el ejemplo adjunto se han invertido deliberadamente estos conceptos para mostrar gráficamente esta idea y provocar así una respuesta en el lector.


 

Siguiendo con la idea expuesta anteriormente, cogemos dos formas abstractas, una de rasgos angulosos y otra más suaves. Igualmente tenemos dos palabras imaginarias (trockarto y guomona). Nuestra mente emparejará a cada una por las evocaciones que nos sugieren.

A la hora de escoger una tipografía adecuada a cada una de ellas reforzaremos este mensaje con un tipo de letra que por su grafismo nos sugiera idénticas sensaciones, como vemos en la imagen adjunta.



 

Como resumen, detallamos unas sencillas normas aplicables a cualquier composición tipográfica:
- El tamaño idóneo de un bloque de texto debe estar comprendido entre 8 y 11 puntos.
- El interlineado debe ser aproximadamente un 20% mayor que el tamaño de la fuente utilizada.
- El máximo de caracteres aceptados por línea es de sesenta a setenta.
- Como regla general, las fuentes con Serif o gracia terminal son más fáciles de leer.



 

- Como regla general no utilice más de tres tipografías distintas en el mismo texto.
- Las letras redondas y minúsculas suelen ser, dentro de una misma familia, más legibles que las cursivas, negritas, mayúsculas y estrechas.

Ahora que ya conoce las reglas básicas:
¡ INCÚMPLALAS !



 

Ah, si me lo permite un último consejo: no utilice nunca Comic Sans. Sí, ya sé, queda muy modernita la primera vez, pero es que estoy harto de verla en todo tipo de textos, incluso en Currículum. Esta tipografía imita el texto caligráfico de las viñetas de cómic, dejémosla en su sitio.

Muchas gracias.



   



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