¿Dónde
acaba el arte y empieza el vandalismo? Buena pregunta, pero por
desgracia no tenemos la respuesta. No nos vamos a plantear aquí
las revindicaciones políticas o sociales de la pintada, ni nada
similar.
Tan sólo
queremos dejar constancia gráfica de un movimiento imparable, que
reune
a multitud
de gentes y que sino es a través de la fotografía y de archivos
como este, muchas obras están condenadas a desaparecer.
En contrapartida, la presencia del graffiti también
va perdiendo su condición transgresora que en un principio
le diera origen, aunque los puristas opinan que entoncés ya no
es graffiti. Ahora se intenta hacerlo más cercano al arte, incluso
entrando
a través de las galerías en el circuito comercial.
La propia intervención en la calle implica ya un acto ilegal
o vandálico. Pero obviamente una pared pintada con un mural
no tiene nada que ver con la típica firma del idiota de
turno sobre el mobiliario urbano. Pero repito, no somos quien lo
debe juzgar. Aquí solamente nos limitaremos a reflejar aquellas
intervenciones que destaquen por su originalidad o belleza. Nada
más.
Bueno, se acabo ya de filosofar sobre el
tema, que este no es el sitio. Así que disfruten sin más de un
paseo por nuestro archivo Urbano.
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